¿Conseguir una contraseña segura y no morir en el intento de recordarla? ¡Sí se puede!

Trabajar de forma más sencilla y rápida, informarnos a tiempo real de lo que está sucediendo en el mundo, comunicarnos con nuestros familiares y amigos, ¡y hasta comprar sin movernos del sillón de nuestra casa!

Vivimos en un momento donde la tecnología ya lo es prácticamente todo.  Y es que durante nuestro día a día nos ayudamos de estos avances para multitud de necesidades que tenemos.

Lo cierto es que, para poder realizar todas estas actividades, la mayoría de las veces necesitamos activar más de una cuenta para poder tener acceso a estas. Y al mismo tiempo, requerimos de crear unos datos de acceso para mantener nuestra información personal a salvo en todo momento.

Y cuando llega ese punto en el que tenemos tantas cuentas, ¿no os ha pasado que habéis olvidado la contraseña de alguna? Típico. ¿Verdad?

A este punto en el que usamos tantas aplicaciones, emails, redes sociales, etc., parece misión imposible acordarnos de todas las cuentas que tenemos. Y aún es más complicado recordar nuestros datos para acceder a ellas. Ya son tantas las que utilizamos, que podemos caer en el error de pensar contraseñas demasiado fáciles, o bien usar solo una para todas las cuentas que tenemos. Y de ser así, ¿cómo podemos conseguir crear contraseñas lo suficientemente seguras y no morir en el intento de acordarnos de todas ellas?

En este post te lo contamos. ¡Allá vamos!

¿Cómo sé si mi contraseña actual es débil?

Hay una serie de premisas que todos y todas alguna vez hemos usado para crear una contraseña. Seguro que alguna vez hemos usado nuestra fecha de cumpleaños, número de teléfono o nombre.

La contraseña 123456 se podría adivinar en 1 segundo. Y es que es una de las que más se usa en todo el mundo.

Así que la respuesta es simple. Todas aquellas contraseñas que tengan algo en común con nosotros o que sean muy lógicas o sencillas, no supondrán un gran reto para un hacker que quiera acceder a una cuenta nuestra.

En la siguiente lista, te mostramos las 25 contraseñas que, según SplashData, fueron las más se usadas en 2018. Si alguna de ellas coincide con una de las tuyas, créenos, ¡es mejor que te la cambies!

contraseña usada

10 errores en los que podemos caer con nuestra contraseña

  1. Repetir contraseña en varias cuentas. Suele ser lo más sencillo y cómodo. Pero eso aumenta las probabilidades de que salgas más perjudicado/a si alguien la consigue.
  2. Usar contraseñas cortas. Aunque pongas una clave difícil, si esta es corta es más sencillo poder adivinarla. Piensa que un dígito más aumenta exponencialmente la dificultad de averiguar la contraseña en cuestión.
  3. Utilizar datos personales. Nuestro nombre, DNI, número de teléfono, fecha de nacimiento…
  4. Memorizarlas siguiendo el teclado. Eso quiere decir usar el teclado como guía para acordarse de la contraseña: 123456, qwerty, asdfg, etc.
  5. Poner una expresión hecha. Usar frases como “tequiero”, “forever”, “thebest”…
  6. Escribir un hobby tuyo. Tus hobbies siguen siendo pistas que se relacionan contigo. Hay personas que ponen su equipo, color favorito, marcas, bandas de música, etc. ¡Esto fuera también!
  7. Seguir un patrón fácil. Por ejemplo, poner la primera letra mayúscula y el resto en minúscula, acabar la contraseña con un punto o número…
  8. Apuntarlas tanto en notas como en el ordenador. Dejarlas escritas o a la vista es un grave error.
  9. No actualizar con frecuencia. Cuanto más tiempo mantenemos una contraseña en una cuenta, es más fácil romperla. Se recomienda cambiarla mínimo cada 90 días.
  10. Poner una respuesta secreta sencilla. Ya podemos poner la clave más difícil del mundo que, si ponemos una respuesta de seguridad muy fácil cualquiera podrá conseguir entrar en nuestra cuenta.

5 tips para crear una contraseña segura

  1. Cuando más larga, mejor. Tal como hemos dicho anteriormente, un carácter más en nuestra contraseña puede suponer aumentar exponencialmente las probabilidades de que la adivinen. Los expertos recomiendan que esta tenga entre 12 y 20 caracteres.
  2. Usa varios caracteres y combínalos. Pueden ser mayúsculas, minúsculas y caracteres especiales. ¡Cuánta más variedad mejor!
  3. Usa la escritura leet. Esta consiste en sustituir letras por números parecidos. Es un truco muy útil para que no nos olvidemos de nuestra contraseña y a su vez conseguir que esta sea segura. Puedes sustituir la “o” por “0” o la “e” por “3”. Por ejemplo, la palabra “elemento”, la podrías escribir así: 3Lem3NT0” o “increíbles” por iNcR318L35. Easy peasy!
  4. Comprueba si tu contraseña es segura. Puedes comprobar si tu contraseña es lo suficientemente segura a través de varias páginas como Kaspersky.
  5. Usa un gestor de contraseñas. La respuesta es sí, ¡existe! Hay multitud de servicios que nos permiten almacenar nuestras contraseñas para diferentes cuentas que tengamos. Eso nos permite no tener que memorizarlas todas, ¡ya que el gestor se encargará de hacerlo por nosotros/as! Él mismo nos generará contraseñas robustas de forma aleatoria, almacenará todas nuestras claves de manera cifrada y nos hará los recordatorios para cambiarla cuando toque.

 

IT LAB

By |2019-06-26T17:22:30+00:0026 junio, 2019|noticias, Sin categoría|